Sabe cuántos kilómetros hay entre su
nuevo hogar en Nueva York y su nuevo novio, Sam, en Londres.
Sabe que su jefe es un buen hombre y
sabe que su mujer le está ocultando un secreto.
Lo que Lou no sabe es que está a
punto de conocer a alguien que va a poner toda su vida patas arriba.
Porque Josh le recordará tanto a un
hombre que conocía que hace que el corazón le duela.
Lou no sabe lo que hará a
continuación, lo que sí sabe es que lo que decida lo cambiará todo para
siempre.
Lou Clark sabe demasiadas cosas, reza la sinopsis de
"Sigo siendo yo". Jojo Moyes, su autora, también. Sabe que el filón
de Lou le permitirá seguir vendiendo libros como rosquillas. Sabe que mucha
gente los comprará movida por los sentimientos que generó en muchos de nosotros
"Yo antes de ti". Sabe también que es una buena contadora de
historias, que se le da bien hablar de sentimientos. Sabe ponérselo fácil al
lector, ofreciéndole su estilo sencillo y amable, salpicado de un humor que te
permite leer con una sonrisa en los labios. Lo que no sé si Jojo sabe es que ni
este libro, ni su anterior, tienen sentido más allá del negocio editorial. Que
ella tuvo una historia que contar, y lo hizo maravillosamente bien, pero ahí
debió quedarse, en el punto y final de "Yo antes de ti".
Habrá, obviamente, cientos, miles de lectores que no
compartan mi opinión, y que estén dispuestos a seguir la errática carrera de Lou
por donde quieran llevarla. Así que no os toméis demasiado en serio lo que
digo, especialmente si eres un potencial lector de esta entrega.
Confieso que a pesar del desengaño de la segunda parte, me
gustó mucho el arranque de este "Sigo siendo yo". Moyes vuelve a
colocar a Lou en territorio hostil, allá en la jungla neoyorkina, en medio de
una familia tan rica como peculiar, y ante todo, llena de secretos. Me gustó la
introducción de personajes como Ilaria o Agnes, que aportaban un punto de
misterio y de carácter que le faltó a las incorporaciones de la segunda parte.
No tanto el recurso del chico que se parece a Will, que de manido y simplón me
dio ganas de lanzar el libro desde lo alto del Empire State. La cuestión es que
a mitad de novela, el misterio en torno a los Gopnik se diluye y pasamos a otra
cosa, sin más. Entiendo que el punto fuerte de Moyes no es el manejo del
suspense, que lo suyo es contar otro tipo de historias. Vale. Pero qué chasco.
A partir de ahí, la trama desemboca en una especie de comedia
romántica, con triángulo amoroso incluido, en el que algunos personajes dejan
de ser coherentes con todo lo que han hecho hasta ese momento, y se vuelven
imbéciles o encantadores, según toque, por exigencias del guión. Aquí te aguantas las ganas de leer en diagonal
porque es Lou y le tienes cariño, pero las tropecientas páginas se te
empiezan a hacer bola y se anuncia una severa indigestión.
Guardé durante años la continuación de "Yo antes de
ti" es la estantería, sin decidirme a abrirlo, porque me temía que me
ocurriese, precisamente, lo que me ha ocurrido. Que me pareciese todo
innecesario y que me estropease el grato recuerdo de la historia de Lou y Will.
Esta lectura conjunta me pareció la excusa perfecta para rescatarla y darle la
oportunidad, segura de que si no era ahora, posiblemente no la leería nunca. Y
aunque me arrepienta un poquito de haberlo hecho, me gustaría agradecer a los
blogs organizadores la oportunidad que nos ofrecen, en innumerables ocasiones,
de leer historias a las que, de otro modo, no llegaríamos.
















.jpg)
.jpg)
.jpg)




