Mostrando entradas con la etiqueta Claire Kendal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Claire Kendal. Mostrar todas las entradas

jueves, 13 de octubre de 2016

"Sé dónde estás", por Claire Kendal.

“Necesito creer que sólo en los periódicos los asesinos torturan a mujeres y ocultan sus cadáveres debajo de las tablas del suelo. No en la vida real.”

Este es uno de ésos libros que al descubrirlo en una reseña, capta inmediatamente tu atención. Me atrajo su portada, su argumento, y las buenas sensaciones que dejó en cierta bloguera, así que me hice con él y he comprobado que no me falló la intuición. Me ha gustado mucho, mucho, “Sé dónde estás”, de Claire Kendal.

Clarissa trabaja como administrativa en la universidad de Bath. Rafe Solmes, un profesor con cierta predilección por los cuentos de hadas, la invita a la presentación de su libro. Esa noche ambos acaban compartiendo copa y cama. A partir de ahí, la obsesión de Rafe se va tornando cada vez más exigente y enfermiza, y Clarissa decide llevar un diario en el que relata el acoso que sufre para acumular pruebas contra Solmes. Al mismo tiempo, Clarissa es convocada como jurado en un juicio sobre el secuestro y violación de una joven prostituta, con la que no podrá evitar identificarse de algún modo.

Supongo que ya podéis intuir que estamos ante una lectura incómoda. Lo es en todos los aspectos. La mayor parte de la narración son extractos del diario de Clarissa, en la que se dirige directamente a Rafe. Una narración en segunda persona a la que no estamos acostumbrados y que nos saca en volandas de la zona de confort. Y si nos centramos en el contenido, hablar de incomodidad es quedarse corto. Es imposible no meterse en la piel de Clarissa y sentir el creciente acoso al que Rafe la somete, no sentir su escalofrío cuando sale a la calle y sabe que hay unos ojos que la vigilan y una voz que la llama constantemente por su nombre. Y es inevitable entrar en ese juzgado y no ver en él el retrato de la tolerancia de nuestra sociedad para con la violencia de género.

Y todo ello sin abandonar la esencia del thriller psicológico, creando una atmósfera de creciente angustia, cada vez más perturbadora. Añade Kendal un toque metaliterario con las pequeñas píldoras de los cuentos de hadas que Solmes construye para Clarissa, creando un par de pasajes que me resultaron especialmente aterradores.

La prosa de Kendal se ajusta como un guante a la historia que nos quiere contar. La voz de Clarissa se mezcla de cuando en cuando con la del narrador omnisciente, ofreciéndonos cierta perspectiva y zambulléndonos de nuevo, casi de forma inmediata, en el universo de la protagonista y en su incómodo vocativo.

Merece la pena darle una oportunidad a esta novela debut y seguir los pasos de Claire Kendal, que nos invita aquí a una lectura que trasciende sus límites y que funciona como thriller, pero también como reflexión y crítica.