Qué os voy a contar de “Viajo sola” que no os hayan contado
ya. Habréis leído en mil reseñas lo adictiva que es, lo buenos que son sus
personajes. Pero es que es cierto.
Mi tormentosa relación con la novela negra nórdica no pasa
por su mejor momento. Los autores de aquellas tierras me cansan pronto. Me pasó
con Camilla Lackberg, con Asa Larsson, con Stieg Larsson… Su ambientación tan
fría, a veces tan compleja y tan alejada de nuestro mundo (me acuerdo por
ejemplo de “El último lapón” de Olivier Truc) me saturan enseguida.
“Viajo sola” sabe mantenerse en un buen medio entre la
tradicional novela negra nórdica y el thriller americano más convencional, pero
a un tiempo, se atreve a sacudirse ciertos tópicos y nos trae a un protagonista
muy alejado del típico detective atormentado y puñetero que solemos encontrar.
Holger es un tío bonachón, amable, con el que empatizas enseguida. Samuel Bjork
transfiere todas ésas características a la segunda de a bordo. Mia es la que
habrá de ayudar a Holger si sus demonios se lo permiten.
A pesar de este dúo protagonista tan acertado, el autor
dibuja con acierto y mimo a un puñado de secundarios que a ratos, convierte la
novela casi en coral. A ratos me recordaba a una de ésas series americanas
procedimentales en las que siempre conviven carismáticos protagonistas con
secundarios encantadores, tipo Bones
o Criminal Minds.
Donde sí encontramos todos los ingredientes propios del
género negro es en la estructura de “Viajo sola” y en el estilo de su autor.
Las diferentes líneas argumentales se presentan a través de capítulos cortos,
de un altísimo ritmo, escritas de forma sencilla y directa. Así, en las
primeras páginas, ya quedas atrapado por la trama.
Una trama bien construida, bien hilvanada, compleja en
apariencia pero que personalmente, intuí demasiado pronto. Aún así, saber quién
era “el malo” de la historia no le quitó un ápice de intensidad a la lectura, y
eso dice mucho en su favor.
Si en estos días os pasa como a mí, que buscáis libros que
os ayuden a descansar y desconectar, “Viajo sola” es una buenísima opción. Os
mantendrá más que entretenidos y os alejará, seguro, del murmullo de Papás
Noeles, renos y campanillas que nos martillean ahí afuera.
