Mostrando entradas con la etiqueta Nicolas Barreau. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Nicolas Barreau. Mostrar todas las entradas

jueves, 5 de febrero de 2015

"Me encontrarás en el fin del mundo", por Nicolas Barreau.

¿Habéis estado alguna vez en París? Yo no. Quizá por eso conservo en mi mente una imagen de postal de la capital francesa. En mi imaginación, París es una enorme urbe que orbita en torno a la Torre Eiffel, plagada de calles que huelen a café y a pan recién hecho, poblada de hombres y mujeres elegantes y de suaves ademanes. La novela que de la que hoy os hablo, “Me encontrarás en el fin del mundo”, dibuja también esa estampa de la ciudad del amor. Por eso ha sido un poco como estar allí…

Jean Luc es un galerista parisino, obviamente guapo y exitoso, que un día recibe una carta, metida en un sobre azul, que resulta ser una apasionada declaración de amor de una desconocida. Unas líneas que intrigarán a nuestro protagonista, que caerá sin remedio en el juego que le propone la dama sin nombre. Con este punto de partida, algo trillado y cursi, para qué lo vamos a negar, se inicia una trama sencilla, algo previsible pero bien narrada y agradable de leer.

El estilo de Nicolas Barreau es tremendamente sencillo, su prosa algo almibarada, pero amigos ¡esto es París! Aderezada con un suave humor blanco y alguna simpática referencia literaria, “Me encontrarás en el fin del mundo” es el equivalente a ése bombón de chocolate que te comes a escondidas después de cenar: carece de nutrientes, dura un suspiro, pero te endulza la vida. Quizá el uso ocasional de expresiones en el idioma original seguidas de su traducción al castellano puede crear una sensación extraña en el lector, como si los personajes repitieran sus frases sin sentido, pero imagino que es un recurso para recordarnos, otra vez, donde estamos.

La ambientación parisina no se limita a la esporádica aparición de baguettes y galerías de arte. Nicolas Barreau nos invita a un tour turístico por las más emblemáticas rues de la ciudad, por sus restaurantes más famosos y sus tiendas carísimas, los cafés plagados de gentiles hombres y mujeres que frenan sus vidas un instante para degustar un croissant a media mañana. París se siente y se huele tras las letras.

Construye también el autor una interesante galería de excéntricos personajes, llenos de glamour y color, como no podía ser de otra forma. Jean Luc es guapo, mujeriego, superficial… pero es un buen tipo, cae bien. A su alrededor pululan artistas, profesores, ricos caprichosos, mujeres hermosas, todos dibujados sin demasiada profundidad pero con mucho encanto.

“Me encontrarás en el fin del mundo” es un entretenimiento sencillo, agradable, que explota la idílica premisa del amor más allá de la apariencia física, la posibilidad de enamorarse de alguien sin rostro, la loca idea de que incluso la rolliza hija del panadero pueda convertirse en la particular reina de Saba de un galerista terriblemente rico y guapo. No, no os estoy destripando nada, lo juro. Si queréis conocer la misteriosa identidad de la dama, tendréis que viajar a París con Nicolas Barreau. A la vuelta, seguro que sólo podéis exclamar un alegre Oh, là là!