En 1942, después de la invasión alemana al a Unión Soviética, se formó un escuadrón compuesto exclusivamente por mujeres. Bautizadas como las Brujas de la Noche, se convirtieron en uno de los grupos más temidos por el ejército alemán durante la Segunda Guerra Mundial.
Año 2000. Los restos
de un avión de combate de la Segunda Guerra Mundial aparecen en un bosque cerca
de la frontera entre Ucrania y Rusia. El avión pertenecía a Natalia Azarova,
una de las Brujas de la Noche. Pero su actual paradero sigue sin respuesta.
¿Era realmente una espía alemana que fingió su propia muerte, como afirma el
Kremlin? Su amante, Valentín Orlov, ahora un general condecorado, se niega a
creerlo.
Ni la novela histórica ni la romántica son géneros que me
gusten especialmente. Sin embargo, de cuando en cuando alguna novela que aúna
ambos me hace tilín y me dejo llevar. Algo así me ocurrió con esta que hoy os
traigo, que me atrajo por la ambientación en la Rusia de Stalin y por el hecho
de estar protagonizada por un grupo de mujeres que se dedicaron a combatir en
la II Guerra Mundial.
“Bajo los cielos de zafiro” es una de ésas novelas en las
que aparecen dos líneas temporales y en las que, inevitablemente, uno acaba más
enganchado a una que a la otra. En este caso, el hilo actual no es más que una
mera excusa para narrar la anterior. Quizá por eso su protagonista me ha
resultado un tanto insípida, y me ha costado conectar con ella y su dolor por
la reciente pérdida de su marido. Al final, Lily ha resultado ser poco más que
un vehículo para hablarnos de la verdadera protagonista de la novela, la piloto
Natalia Azarova, combatiente de las
fuerzas soviéticas durante la ocupación alemana.
Con una prosa ligera y amable, Belinda Alexandra nos conduce
por la infancia de Natalia, por su amistad con Svetlana, y la posterior caída
de su familia en manos de las fuerzas de Stalin. Ahí comienza un periplo que
nos llevará a la Lubjanka, la temible cárcel soviética, y a los campos de
concentración. Me ha gustado el retrato de la Rusia de la época, los contrastes entre la opulencia de los
amigos del régimen y la miseria de los que no son gratos. La autora no se
recrea en exceso, pero da las pinceladas suficientes para crear una
ambientación eficaz y adecuada con el tono de la novela. Acierta sobre todo en lo emocional, retratando con tino la pérdida, el hambre, la incertidumbre.
Sí que he echado en falta, ya que lo prometía la sinopsis,
saber más de ese escuadrón de mujeres combatientes. Lo cierto es que esperaba
saber mucho más de ellas, y en ese sentido, la novela se me ha quedado algo corta, ya que se limita demasiado al personaje de Natalia, a sus habilidades
en el aire y, sobre todo, a su romance con su camarada Valentín Orlov. Una
historia que, personalmente, me ha parecido bonita pero que no ha llegado a
calarme de una forma especial.
“Bajo los cielos de zafiro” me ha parecido una novela
amable, entretenida, con un buen equilibrio de sus elementos, y que quizá,
falla prometiendo en su sinopsis algo que luego no acaba de dar. Aún así, la trama funciona y concluye tirando de una emotividad sin excesos que, yo personalmente, agradezco.
