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martes, 10 de noviembre de 2015

"En la piscina vacía", por Félix Sabroso.

“En la piscina vacía” aborda, una vez más, el mito del escritor de éxito bloqueado, incapacitado para hilar las letras que, además de darle de comer, le exorcizan los demonios. La novela de Félix Sabroso nos ofrece una versión elaborada con una prosa compleja y muy reflexiva. Una apuesta arriesgada que no ha cuajado entre los lectores que participamos en su lectura. Y aquí estoy, intentado contaros, después de las decenas de reseñas no demasiado positivas que habréis leído, qué me ha parecido a mí. Y no sé por dónde empezar…

Es difícil reseñar cuando una novela te ha gustado mucho, del mismo modo que cuesta afrontar el cómo y de qué forma vas a decir que no te ha gustado nada. Pero también tiene su miga cuando no lo sabes. Y eso me ha pasado. Que no lo sé.

Reconozco que no me resultó demasiado molesta ésa prosa tan densa, tan poblada de micro reflexiones, pequeñas en tamaño y letras pero, casi constantemente, abultadas de significado. Lo que chirría, conforme uno va avanzando por la trama que nos plantea Félix Sabroso, es que ése estilo no casa con la historia que nos está contando. No puedes ahondar donde no hay profundidad para hacerlo. Así de sencillo, así de complicado.

La trama del escritor asediado por la culpa se desinfla por capítulos, el lector avispado ve venir el desenlace a distancia, y mientras la historia hace aguas, las formas siguen siendo las de una gran obra. Forma y contenido se desentienden el uno del otro, y el resultado es una novela extraña, curiosa más por cómo está escrita que por aquello que tiene que contar. Y a pesar de ello, contiene unas cuantas píldoras de ésas de señalar con pegatinas de colores que me han gustado mucho. Félix Sabroso habla con gusto y mucho tino de temas como la soledad, el sentimiento de culpa, las ansiedades que nos ponen patas arriba el día a día. Y ahí sí he disfrutado, de pleno, de lo que el autor quería contar.

“En la piscina vacía” es una novela para lectores curiosos, también para ésos que valoran la forma sobre el fondo o para aquellos que quieran romper con sus lecturas habituales.