lunes, 23 de enero de 2017

Leyendo (IV)


 

Qué alegría me entra por el cuerpo cuando por fin me siento a leer a un autor de ésos que se hacen esperar, que se tiran años en tu lista de pendientes, y al mismo empezar sientes una conexión especial, un algo que no es lo habitual. He leído muy poquito de "Juntos, nada más" de Anna Gavalda, pero ahí va conmigo, a todas partes. No sé que tiene la prosa de la francesa y sus personajes que me ponen la sonrisa en los labios. Creo que esto es el comienzo de una hermosa amistad literaria.

Y tampoco quisiera perder de vista a Mejías, ese detective valenciano tan particular, que me tiene en vilo con las últimas páginas de "El jardín de cartón". Espero poder reseñarlo esta semana y llegar a tiempo al mes temático que, por cierto, he disfrutado muchísimo.



Inés, del blog La huella de los libros, celebra su primer aniversario (¡Felicidades bonita!) y nos ofrece la posibilidad de ganar un ejemplar de lo nuevo de María Oruña, "Un lugar a donde ir".
Hasta el 17 de Febrero.
Bases.







Lectora de tot sortea un ejemplar de "Sombras de agua", de Félix G. Modroño.
Hasta el 5 de Febrero.
Bases.




En los blogs De lector a lector, El búho entre libros, Entre mis libros y yo y Leyendo en el bus organizan el sorteo conjunto de cuatro ejemplares de "Antes de conocerte", de Pablo del Palacio.
Hasta el 15 de Febrero.
Bases.

jueves, 19 de enero de 2017

Reto 50 Libros

Me encanta hacer listas. Luego no me sirven de nada porque me falta organización y constancia. Es difícil organizar mi caos, creo que por eso me gusta tanto intentarlo.
Para organizar un poquito las reseñas que voy publicando y porque cincuenta me parece un buen número, bastante acorde con mis posibilidades (de leer, reseñar es otro cantar), me apunto al reto que organiza Lectora de tot en su blog Momentos de silencio compartido. Aquí podéis consultar las bases.



Y aquí iré añadiendo mis lecturas de este 2017.

1. "Adulthood is a myth", por Sarah Andersen.
2. "Anómalo", por David Zurdo y Hugo Stuven.
3. "La caricia de Tánatos", por María José Moreno.
4. "Besos sabor a café", por Raquel Antúnez.




miércoles, 18 de enero de 2017

"Besos sabor a café", por Raquel Antúnez.

A todos nos gustan los besos con sabor a café. No me digáis que no. También los chicos como Carlos, pero creo que esos no existen. Al menos no fuera de la novela de Raquel Antúnez que hoy os traigo. Pero es bonito pensar que sí, ¿verdad?

Adriana dejó Canarias hace años de la mano de Álvaro, ambos en busca de un futuro mejor. Siete años más tarde, su relación está en un punto de no retorno. Sobreviven gracias al precario trabajo de él mientras ella acumula años y kilos en casa. Y un buen día, corriendo por el parque, Adriana se tropieza con Carlos y ¿ya adivináis qué pasa, a que sí?

Adriana, Álvaro y Carlos se ven inmersos en un triángulo amoroso que no sólo vive de besos y algún momento erótico. Su historia viene salpicada de bocados de realidad: el desempleo, la soledad, una bofetada puntual, la paz momentánea que ofrece una botella, el desamparo de los que abandonan a los suyos en busca de una oportunidad… Es en esta dinámica en la que mejor funciona “Besos sabor a café”,  mucho mejor como novela romántica con trasfondo de actualidad que como novela chick lit o similares.

Me ha gustado mucho también el buen ritmo de la novela, armada en capítulos cortos, sin abusar demasiado de los típicos encuentros y desencuentros del género, con un lenguaje sencillo pero correcto y sin caer ésa dejadez gramatical que a veces me he topado en las novelas autoeditadas y que aquí he percibido más cuidada.

Y supongo que ahora toca hablar de lo que no me ha gustado, que ya os digo que es algo más bien anecdótico, ya que en conjunto, me ha parecido una estupenda historia escrita con ganas y gusto.

Peeeero….

Pero si hay algunas cosas que cambiaría. Porque no me gustó que Adriana tarde tanto en darse cuenta de hacia adonde va lo suyo con Álvaro, ni me gustó que sea tan ingenua, ni me gusta que moje las bragas, perdonadme la expresión, con tantísima frecuencia. Y especialmente me molesta esto último. Entiendo que vivimos aún las secuelas de “50 sombras de Grey”, no hay más leer el primer capítulo, pero de verdad que la novela no lo necesita y que las alusiones me han parecido excesivas.

Y esto enlaza con lo poco, poquísimo, que me gusta ésa portada. Sobre todo porque no es representativa de lo que contiene y porque puede llevar a equívoco a los posibles lectores que se acerquen a ella. “Besos sabor a café” es, en contenido, mucho más bonita y honda de lo que denota ésa imagen y me atrevería a decir que podría llegar a espantar a algún posible lector que podría disfrutarla. No sé si os parece un aspecto superficial, pero en mi caso creo que es un factor más determinante de lo que pensamos para comprar, o no, un libro. Yo, por suerte, leí este sin fijarme en ella. De no haberlo hecho, me habría perdido una estupenda historia.





lunes, 16 de enero de 2017

Leyendo (III)



A pesar del frío que ya empieza a dejarse notar y que nos va a acompañar toda la semana, yo la inicio con una lectura que está que arde, tal como reza su portada. Y es que he tenido el placer de conocer, gracias al sorteo que organizó Laky y al autor Santiago Álvarez, al peculiar detective Mejías, que se halla inmerso en una trama de corrupción que ríete tú de la realidad. 
Así pues, esta semana leo "El jardín de cartón", ¿y vosotros?





El blog de Natàlia, "Perdida entre mis libros", celebra su primer añito sorteando unos títulos que hace tiempo que me hacen ojitos. 
Hasta el 2 de Febrero.

jueves, 12 de enero de 2017

"La caricia de Tánatos", por María José Moreno.

“La caricia de Tánatos” es, como ya sabéis, el primer volumen de la Trilogía del Mal de María José Moreno. Una historia de la que se ha hablado mucho en la blogosfera en los últimos tiempos y casi siempre muy bien. De hecho, no ha sido raro verla entre vuestras listas de mejores lecturas del pasado año. Así que me armé de valor, porque hay que hacerlo para adentrarse en una saga en estos tiempos que corren, y traté de frenar mis expectativas, que suelen jugarme alguna que otra mala pasada. Y lo cierto es que no ha sido una lectura fácil…

Supongo que mi error de base fue olvidar que estamos ante una primera novela, y que eso tiene que notarse. Me costó Dios y ayuda entrar en la historia, lo reconozco. El lenguaje de la autora, aunque correctísimo, se me antojaba poco natural en boca de sus personajes, con diálogos muy largos, faltos de dinamismo y realidad. La relación de Miguel y Mercedes, que se cuaja en las primeras páginas de la novela, se me antojó algo precipitada y no me los terminaba de creer, ni juntos ni por separado. Creo que no terminaba de ver adonde se dirigía la historia.

La introducción del antagonista y de Marina, con su carácter débil y manipulable, le otorgaron un plus a la trama, y ahí sí, comenzó a despertar mi interés. Tanto que una vez me planté en la mitad de las páginas, me las acabé bebiendo con ganas. Me gustó, sobre todo, lo que María José Moreno aporta desde su ángulo de psiquiatra: su visión de cada paciente, los distintos enfoques y metodologías, cómo dibuja el rol de Marina y nos habla a través de ella del maltrato psicológico y sus consecuencias.

Poco a poco también me fueron ganando sus personajes y sus realidades, sus dificultades para gestionar la culpa, la vergüenza, los remordimientos, la pérdida… Mercedes, Miguel, Marina, todos ellos representan distintas realidades, distintos miedos que habitan en cualquiera de nosotros. Me parecieron sumamente reales y bien elaborados, por lo que me interesa seguir su progresión en las dos novelas que conforman la trilogía.

Merece también una mención la ambientación en la ciudad de Córdoba, lugar de residencia de la autora, que sin tener un excesivo protagonismo, sí se dibuja como una urbe inquieta y viva, que no se deja asfixiar por el calor que la castiga.

Me ocurre a menudo que estas historias, en las que cuesta un poquito entrar, son aquellas que mejores sensaciones me acaban dejando. Así me ha ocurrido con “La caricia de Tánatos”, cuya continuación ya tengo entre manos.

martes, 10 de enero de 2017

"Anómalo", por David Zurdo y Hugo Stuven.

No puede ser más elocuente el título de esta novela, “Anómalo”, escrita a cuatro manos por David Zurdo, un nombre que no será nuevo para aquellos que frecuentáis el género de terror, y Hugo Stuven, que no es solamente coautor, sino también director del largometraje. Pocas veces sucede, como aquí, que novela y guión cinematográfico se escriban casi a un tiempo, sin partir del uno hacia el otro. Una peculiaridad que se puede palpar en la lectura de la novela, que cuenta además con epílogo del protagonista del filme, Lluís Homar.

Quiero puntualizar, ante todo, que no he tenido oportunidad de ver la película ni leer el guión, por lo que las sensaciones que aquí se plasman se ciñen al ámbito de la novela como tal. No sé si lo que no funciona aquí lo hará en la versión para la pantalla grande o al revés. Solamente he visto el tráiler, que podéis cotillear aquí, y que me ha dejado buenas sensaciones.

Volviendo a la novela, ésta se articula en capítulos cortos que giran en torno al día 0, el eje central de la trama, en el que la agente del FBI Maia Kensington interroga al psiquiatra Robert Friedhoff acerca de la extraña muerte del joven David Jacobs. Viajaremos al pasado en forma de flashbacks para desentrañar que pasó con David, mientras Maia y Friedhoff juegan su particular pulso psicológico.

“Anómalo” cuenta con una atmósfera claustrofóbica, tanto en la sala de interrogatorios como en el periplo de David por Nueva York en los días previos a su muerte, cámara en mano, tratando de captar las voces que habitan en su cabeza, tal como su psiquiatra le ha propuesto en la terapia. Intuyo que toda esta parte debe funcionar mucho mejor en pantalla que en el papel, donde no se capta del todo esa inquietud que nos deben transmitir las imágenes filmadas por David. También he tenido la sensación de que se dejan caer, de cuando en cuando, demasiados clichés propios del género de terror, que no acaban de casar con el ambiente de la novela, más propia del thriller psicológico. Como si la novela coqueteara con varios géneros sin terminar de decantarse por uno de ellos.

El ritmo resulta algo irregular, con un arranque potente, una parte central que pierde fuelle y un final muy dinámico pero que cae en la precipitación y en el que se acaban mezclando. a mi parecer, demasiados conceptos en poco espacio.

En líneas generales me ha parecido una novela correcta, sin grandes alardes literarios, en la que se nota que el objetivo último quizá no sea la novela misma, pero que agradará a los amantes del género de terror y la ciencia ficción.

lunes, 9 de enero de 2017

Leyendo (II)


  


Se acabó lo que se daba. Es lunes, se acabó la Navidad y toca retomar la rutina. Esta semana quiero terminar de leer "El niño pájaro", un libro de relatos de Juan Manuel Peñate que me está sorprendiendo mucho, tanto por el tipo de historias que desarrolla como por la forma de contarlas.

He empezado también "Hasta el fin de tus días", de Mark Edwards, una novela que ni conocía ni entraba en mis planes, pero que ofertó Amazon el día de Reyes y cuya sinopsis me atrapó tanto que se ha colado directamente entre mis lecturas. Y vaya si atrapa...

A lo largo de esta semana espero recibir también "El jardín de cartón" de Santiago Álvarez, que gané en el blog de Laky para el mes temático de la novela negra, y que empezaré a leer en cuanto caiga en mis manos.
¿Qué leéis vosotros?





Laky, del blog Libros que hay que leer, sortea un ejemplar de "Hotel Borges" de Francisco Granado.
Hasta el 21 de Enero.


Aún queda Navidad en el blog Letras, libros y más, porque hasta el 15 de Enero podéis participar en el sorteo Merry Christmas.


Sorteo 400 seguidores en el blog Sueños entre letras.
Hasta el 15 de Enero.


Lectora de tot sortea un ejemplar de "Lágrimas en el mar" de Ruta Sepetys.
Hasta el 21 de Enero.


Eyra, del blog Cosas mías, celebra su segundo aniversario (¡Felicidades!) con un sorteo la mar de apetecible.
Hasta el 23 de Enero.