domingo, 6 de abril de 2014

"El tango de la guardia vieja", por Pérez Reverte

"Tal vez fuese amor aquel desgarro intolerable, el vacío ante la inminencia de la partida, la tristeza desoladora que casi desplazaba al instinto de ponerse a salvo y sobrevivir"

Sinopsis + Autor


Descubrí a Pérez Reverte hará cosa de quince años, en mi época universitaria, cuando tuve la fortuna de asistir en su tierra a un congreso sobre su obra narrativa y periodística. Hasta entonces, había leído un par de novelas suyas y conocía su faceta como reportero, pero nada más. Fue durante aquellos días cuando surgió mi curiosa relación literaria con el autor.

Siempre es un privilegio para el que disfruta leyendo poder escuchar al escritor, en vivo, hablar de su creación. Y Pérez Reverte, cuando lo hace, destila pasión por su oficio y su obra. No es cuestión de si estás o no de acuerdo con él (su faceta como opinador es la que me provoca siempre más sentimientos encontrados). Es cuestión de que es un tipo que cree en lo que dice, que habla de sus personajes como seres reales, de carne y hueso. Y más allá de eso, de lo que él sienta o crea, está su capacidad para transmitir esa pasión.
Desde entonces, he leído casi todo lo que ha escrito Don Arturo, con más o menos agrado. Nunca fui muy de las novelas de Alatriste, pero sí me encantaron títulos como "La carta esférica", "La piel de tambor" o "Cachito", ese cuento que releo con nostalgia cada cierto tiempo.

En "El tango de la guardia vieja" hay un reencuentro sentimental con el autor. Y es que en sus últimas novelas no encontraba yo lo que me había gustado tanto de las primeras, esa pasión evocadora, palpable en las letras, sus personajes tan ciertos y tan humanos.
Este tango es, como todos, una historia de amor sucia y arrabalera, surgida a bordo de un transatlántico de lujo entre música y humo de cigarro, dividida en tres actos. Y es también la mejor novela de Reverte en los últimos años.

Buenos Aires, Niza y Sorrento son los acompañantes, más allá de meros escenarios, del devenir de Max Costa y Mecha Izunza. Él, héroe de segunda, bailarín a bordo que seduce mujeres para robarles algo más que el alma. Ella, esposa del compositor Armando de Troeye e incapaz de vivir a la sombra de éste, en continua búsqueda ansiosa de vivir. Incapaces de renunciar a lo que son en esencia, Max y Mecha habrán de luchar, a lo largo de las años, para mantener su esencia y seguir por el camino que ambos han elegido, al margen del otro, sin dejarse doblegar por una pasión que les sacude los cimientos.

Escrita con una prosa densa, que a ratos toma tanto protagonismo como lo que cuenta, no es una novela que vaya a gustar a todos los que se acerquen a ella. No hay un ancla de enganche ni hay una necesidad de seguir leyendo para averiguar. Las páginas pasan por el placer de hacerlo, por el gusto de recorrer las vidas de los protagonistas. No es un thriller, no es un drama, no es ni mucho menos una novela romántica tal como nos han hecho entenderla hoy. Es una historia de amor mucho más compleja, más sucia, más cierta, más intensa.

En "El tango de la guardia vieja", Pérez Reverte hace todo aquello que por lo general se le da bien: trabajo de documentación, creación de ambientes y personajes, historias de amor abocadas a la desgracia y, de cuando en cuando, un par de guantazos a mano abierta a su España "querida", país de beatos y mezquinos. Y además, se adentra en terrenos que antes si acaso había tocado de pasada: el sexo y la vejez. El primero narrado de forma envidiable, seca, cruel pero elegante en las formas; nada que ver con el pseudo porno mal escrito que últimamente triunfa por ahí; la segunda como un monstruo que nos va menguando, marcando la piel y amenazando con la llegada de un día en el que serás incapaz de llevar a cabo lo que antes era casi rutina.

Con todo esto, lo que no me entra en la cabeza es por qué Alfaguara, una editorial con tantísimos años a las espaldas, publica este libro con ésa cubierta.Una portada que no puede estar más lejos de la pasión brutal que contiene dentro. Nada que ver con los coloristas años 20, ni con la luminosa ciudad de Sorrento, ni con esa arrebatadora Mecha Izunza. No sé si el que la diseñó leyó el libro o solamente se lo contaron. Imagino que lo segundo, porque la señora retratada, si es que pretende ser la protagonista, se parece a ella como un huevo a una castaña. Ni rastro de esa mujer sensual, dulce, vestido de flecos, guantes largos, envuelta en humo. Una portada gris y deslustrada, poco atractiva y desligada completamente del tono de la historia. No hay más que echar un ojo a las ediciones extranjeras, que tampoco es que sean una joyita estética, para darse cuenta de que parecen contar cosas distintas. Llamadme superficial, pero el objetivo de una portada está ahí, tiene que resultar atractiva y si es posible, que igual es rizar el rizo, tener algo que ver con las letras que hay dentro.



No tengo por costumbre recomendar libros a nadie. Un libro tiene tantas lecturas distintas como personas se acerquen a él. Incluso depende del tiempo, del momento. Nunca habría disfrutado este tango de haber caído en mis manos hace diez años. Como dice Pérez Reverte, igual me faltaban canas para afrontarlo. "El tango de la guardia vieja" es para lectores con callo, para apasionados de historias de amor faltas de amor, para los que sueñan con trasatlánticos y años veinte, y para los que ya peinan alguna canita pero les gusta cómo les queda. Es un libro para disfrutar leyendo, sin más.




13 comentarios:

  1. Aquí estoy!!
    De Reverte solo he leído La reina del sur. Lo cierto es que me gustó pero tampoco me dejó con ganas de más así que no he vuelto a animarme, pero con esta reseña igual me lo replanteo.
    Besos y mucha suerte en esta nueva andadura. Nos leemos !

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A mi "La reina del Sur" no es de los que más me han gustado. Si te animas, prueba con "La carta esférica", es uno de mis favoritos. :)

      Eliminar
  2. Soy tu primera seguidora!
    Me encanta el libro con el que te has estrenado. Yo también conocí a este autor en la universidad. Me gustaba mucho aunque deje de leerle y me gustaría retomarlo con este libro
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Ay! ¡Gracias! A ver si te animas, que seguro que te gustaría.

      Eliminar
  3. Tengo este libro pendiente desde hace meses pero me pasaba lo que comentas al principio de la entrada, que sus últimas novelas no me habían acabado de enganchar. Muy buena reseña, dan ganas de leérselo. Esta noche lo empiezo.

    A Manuela: He leído muchos libros de Reverte y considero que La reina del sur es el peor. Tuviste mala suerte, yo le daría otra oportunidad. El club Dumas o La tabla de Flandes están muy bien. Te los recomiendo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Nada que ver con las últimas novelas, a mi me ha encantado, como en su día lo hicieron las que mencionas. :)

      Eliminar
  4. Me apetece leerlo, y mucho. Tu reseña y tu opinión me llevan a anotarlo en mi lista de "me lo pido", y ojalá pueda disfrutarlo en breve.
    Gracias por tu reseña!
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Anímate que seguro que te encantará. :)

      Eliminar
  5. Y si te digo que no he leído nada de Reverte...
    Y eso que tengo unos cuantos en casa, que a mi padre sí le gusta.
    A ver si este año me estreno con él.
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues seguro que esta te gustaría, a ver si te animas.
      Besos!

      Eliminar
  6. No he leído nada de él, lo confieso, pero ha sido por prejuicios, y creo que ya va siendo hora de dejar de lado tanta tontería. He leído diversas opiniones sobre este título, como dices, cada uno saca una lectura. Lo cierto es que me llama la atención desde hace tiempo, así que acabaré leyéndolo :-) Un abrazo y bienvenida!

    ResponderEliminar
  7. Yo a Pérez Reverte, como opinador no puedo ni verlo. Pero reconozco que casi siempre me gusta como escribe. Ya nos contarás qué tal.
    Un beso y gracias por la bienvenida. :)

    ResponderEliminar
  8. Me han regalado este libro ayer, lo leeré porque me apetece mucho,pero no sé cuando :) besos. Me quedo en tu blog

    ResponderEliminar